sábado, 18 de mayo de 2013

ALEMANIA SE MUERE

Alemania está poblada por 81,7 millones de habitantes de los cuales 15 millones son de origen extranjero (aunque más de la mitad han obtenido la nacionalidad alemana). En base a datos de 2009, tiene 665.000 nacimientos anuales, y 842.000 defunciones, lo que hace un crecimiento vegetativo negativo de 191.000 ciudadanos. Pero lo que es más grave es el ritmo de progresión de esta situación. En el año 2000, tuvieron 766.000 nacimientos y 846.000 defunciones. Un saldo negativo de 71.000. Pero es que partieron de un saldo negativo de 47.000 en 1.997. Las previsiones demográficas actuales dan a Alemania una población de 67 a 71 millones de habitantes para 2050. La situación demográfica en Alemania es un auténtico caos, y amenaza con quebrar todo el sistema económico y de bienestar social (incluido el sistema de pensiones), si no se corrige. Y la única forma de compensación que han encontrado hasta el momento ha sido la inmigración de mano de obra cualificada del resto de Europa.

En Alemania viven 7 millones de extranjeros, igual a un 8,5% de la población. Esta cifra ha disminuido aproximadamente en 600.000 individuos respecto a los últimos años, ya que aumentó el número de extranjeros que adquirieron un pasaporte alemán y disminuyó el flujo de inmigración debido al endurecimiento de las leyes de asilo.

Más de un millón de personas obtuvieron un pasaporte alemán entre 2000 y 2005. De éstos, 200.000 son niños nacidos en Alemania de padres extranjeros. Uno de cada cuatro recién nacidos tiene un padre o una madre extranjeros.

Independientemente de que tengan o no pasaporte alemán, 15 millones de personas son inmigrantes o hijos de inmigrantes y uno de cada cinco matrimonios es binacional en Alemania. Por otra parte, el programa llamado "Green-Card (alemana)" lanzado en el año 2000 fue un fracaso y no logró impulsar la inmigración de técnicos calificados que pretendía. Alemania no reconoce muchos de los estudios realizados en universidades de países del "Tercer Mundo", aun si el nivel académico sea igual o incluso superior al de las universidades alemanas. Tal es el caso de ingenieros informáticos provenientes de la India. El gobierno es consciente de que el desarrollo económico y la inmigración son dos caras de una misma moneda y de que el futuro del país depende de una regulación eficaz de la inmigración.

En una declaraciones a Dier Spiegel el pasado mes de Febrero, la ministra de trabajo de Alemania Ursula Von der Leyen, calificó de golpe de suerte para Alemania, el creciente número de inmigrantes cualificados procedentes del sur de Europa que llega a su país en busca de nuevas oportunidades profesionales: “El nuevo perfil cualificado de la inmigración es un golpe de suerte. Ayuda a nuestro país, lo rejuvenece y lo hace más creativo e internacional” afirmó.

En resumen parece ser que en Alemania existe un serio problema demográfico y de crecimiento vegetativo, que hace imprescindible según los expertos la entrada de 400.000 inmigrantes cualificados anuales más de las que dejan el país, para alcanzar 5,5 millones de profesionales cualificados en 2025, para que Alemania pueda mantener su capacidad productiva actual.

El constante envejecimiento que la población alemana ha experimentado en los últimos decenios, obliga al Estado a adoptar nuevas formas para lograr un mayor flujo inmigratorio; sin embargo, Alemania tiene un sistema de leyes menos desarrollado respecto al flujo migratorio que otras naciones como Francia o el Reino Unido.

Pero, ¿Cómo conseguirlo? Habiendo fracasado el plan “Green Card”, por el que se pretendía conseguir la mano de obra cualificada por el atractivo que ofrece el país en sí mismo, la crisis de deuda que comenzó en 2007, se presentó como la ocasión perfecta para solucionar el déficit demográfico alemán. La caída de las economías del Europa ha terminado generando altos niveles de desempleo en Grecia, España, Portugal y ahora poco a poco Italia. Estos altos niveles de desempleo, acaban deteriorando la estructura económica y los sistemas de protección social de estos países. Cuando han necesitado rescates económicos, el precio a pagar ha sido la austeridad fiscal, en forma de más recortes sociales y subidas de impuestos, que han terminado provocando auténticos austericidios económicos. La Emigración de esa tan deseada mano de obra cualificada del sur hacia Alemania se ha materializado. En realidad, los países del sur estamos rescatando Alemania, de su crack demográfico.

Mucho desempleo, continuará forzando el éxodo de esa mano de obra vital para la continuidad del motor económico alemán. Una emigración forzada por los problemas económicos, estará dispuesta a aceptar sueldos más bajos, y por tanto podrán seguir siendo competitivos en el mercado global. Es la Alemania de Merkel: Una economía para grandes empresas y un pueblo que tiene una economía de subsistencia para muchas capas de su población que no pueden otra cosa sino aceptar los min-ijobs y la precariedad laboral. Un entorno socio-económico poco favorable para que los alemanes y alemanas se aventuren a traer muchos niños al mundo.

Teniendo en cuenta esta cuestión, entendemos que si no fuera por esta crisis, el problema demográfico alemán, habría puesto en la picota a todo el sistema productivo del país, el mantenimiento de su estado del bienestar, y de su sistema de pensiones. Si no fuera por la crisis del euro, los rescates de Grecia, Portugal, Irlanda, Chipre, y los problemas de Italia y España, y las amenazas que se ciernen sobre el resto del continente, sería Alemania la que entraría en estado de shock, por su problema demográfico, y es que el nivel de nacimientos de Alemania es uno de los más bajos del planeta. Desde luego la política económica y social de Merkel no ayuda para nada, que esta situación se invierta, y amenaza con enclaustrar a todo el continente en un pernicioso círculo vicioso: Precariedad del sistema laboral alemán que multiplica exponencialmente el crecimiento vegetativo negativo alemán, lo cual conduce a que el austericidio en Europa deba continuar gradualmente para asegurar permanentes elevadas tasas de desempleo en determinados países, lo que ha de forzar la emigración cualificada a Alemania, emigrantes que una vez asentados en un país con alto nivel de vida, donde no puede permitirse tener más de dos hijos en el mejor de los casos, pero que como los salarios son bajos, pueden seguir exportando a unos países del sur de Europa, que mantienen sus economías en base a la subsistencia y ayudas de sus ciudadanos emigrados en muchos casos.

Es un círculo vicioso que puede durar décadas, con picos de subida de la economía, pero que en en términos globales harán que entremos en una senda de decrecimiento sostenido, en el que los ciudadanos sean los paganos. El decrecimiento sostenido, y no sostenible como han soñado muchos desde la izquierda, está aquí, se ha asentado, y se sostendrá insosteniblemente durante mucho, mucho tiempo. Es previsible que en Europa vivamos muchas épocas de crisis durante esta primera mitad del siglo XXI. Soy optimista por naturaleza, y espero que para la segunda mitad, tengamos claro otra forma de crecimiento alternativa.





martes, 30 de abril de 2013

Ada Colau: La princesa del pueblo

colau-ada-efe.jpg 

Los políticos profesionales cada vez lo entienden menos, pero es que la ciudadanía cada vez más está demando a gente del pueblo que la represente. Mientras los partidos siguen haciendo su política de siempre, con su supuesta "responsabilidad de gobierno", que supone en realidad la llegada al poder de auténticos irresponsables, como son los líderes del PP y del PSOE en forma de una renovada alternancia al más puro estilo de Cánovas y Sagasta, van llenando un vaso, y colmándolo hasta que este rebose, y sea demasiado tarde.

El pueblo hoy no quiere políticos que hagan la política de siempre. La ciudadanía se declara poco a poco anti-política, aunque en realidad hablamos de que ansía un anti-partido, que sea capaz de tener una anti-militancia a la vieja usanza de la compra venta de favores (base del clientelismo político), y que cuando llegue el momento ponga en marcha una campaña electoral, con una metodología anti-campaña. Es decir, que la ciudadanía, desconfiará de todo partido que realice grandes y costosas campañas electorales que se pagan con su dinero, quieren que la política sea un servicio a la ciudadanía y no una forma de enriquecimiento personal, y unos políticos DEL pueblo, y no que se digan cercanos al pueblo, pero manteniendo sus privilegios.

Frente al deseo popular, la clase política está dividida, aunque en su inmensa mayoría enrocada en las viejas estructuras que la han sustentado, esperando volver a dar el pego electoral con simples cambios cosméticos. Otras de corte innovador y/o más radical van ganando terreno, para dar muerte, sin prisa pero sin pausa, al bipartidismo tradicional. Sin embargo, no terminan de convencer, y en las encuestas suben en intencion de voto (IU, y UPyD) por un claro efecto de inercia y desgaste mucho mayor del bipartidismo que de los méritos propios de estas formaciones aspirantes, lo que les deja con un crecimiento sostenido con pies de barro.

Pero ante esta desesperanza, está surgiendo una princesa del pueblo. No, no es la Belén Esteban, esa mentecata inculta que los shows televisivos nos meten en las tardes para que nos olvidemos por unos instantes de los problemas diarios de nuestras vidas, y nos centremos en sus supuestos problemas sentimentales. Me refiero a una verdadera princesa del pueblo: ADA COLAU.

Ada resiste por popularidad a toda la "mierda" publicada que sale de comentaristas y opinadores de los medios de comunicación (a sueldo del sistema), porque pese a todo, defiende a la gente, es de la gente, no se vende, y da a los políticos lo que se merecen: ¡¡UN BUEN ESCRACHE COMO DIOS MANDA!! (valga para esto la larga trayectoria católica de este país)

Hemos rescatado este reportaje sobre Ada Colau, disponible en la versión digital de "el economista", medio de comunicación, nada sospechoso de ser de izquierdas.     

http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/4788669/04/13/Ada-Colau-A-nuestras-plataformas-viene-gente-diciendo-que-va-a-poner-una-bomba.html 

Un artículo interesante. 

Desde TA, te mandamos un mensaje ADA: ¡Estamos contigo, tu eres la verdadera princesa del pueblo. No te rindas!